Documentación entregada a la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República sobre el Proyecto de Ley “Software Libre y Formatos Abiertos en el Estado”

El presente documento fue entregado a la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República el día 18 de marzo de 2013 en oportunidad de ser recibidos a los efectos de brindar nuestra opinión favorable acerca del Proyecto de Ley "Software Libre y Formatos Abiertos en el Estado".

Quiénes Somos

El Centro de Estudios de Software Libre (CESoL) es un colectivo formalizado en el año 2012, que busca promover el uso y desarrollo de Software Libre en el Estado y en la sociedad uruguaya. Nuestras líneas de acción apuntan, por una parte, a generar un canal de comunicación entre actores que hoy usan y desarrollan Software Libre pero no se conocen entre sí y, por otra, a promover por medio de eventos, charlas y otras formas de difusión, la utilización de las TICs al servicio de todos. Basados en el concepto de Software Libre y Comunidad creemos que se abre la puerta a un mundo de oportunidades para nuestra sociedad.

Nuestra misión

Iniciar el camino de una nueva forma de adquirir y desarrollar software en el Estado, a través de resultados concretos. Dejando el discurso a un lado y por la vía de los hechos, poner en marcha un modelo de negocios basado en el Software Libre donde el Estado pase de ser un mero consumidor de soluciones de software, a ser un generador de demanda calificada; donde no sea éste quien deba adaptarse al software si no que el software se adapte a las necesidades del Estado.

Nuestra visión

Imaginamos un país donde el conocimiento sea generado y compartido sin restricciones ni limitaciones, en el que todos los actores sociales tengan su lugar. Estado, sociedad y empresa colaborando y desarrollándose en un modelo de conocimiento compartido y solidario de mutuo beneficio.

Visualizamos:

  • Un Estado integrado, donde las soluciones de software y el conocimiento asociado sean compartidos a lo largo y ancho del mismo y con toda la sociedad uruguaya.

  • Un Estado donde el software se pague una sola vez.

  • Un ecosistema de comunidades virtuales nacionales formadas por actores sociales, privados y estatales, que funciona en torno a las soluciones de Software Libre utilizadas por el Estado, logrando así un modelo de negocios complementario que sea sustentable en el tiempo.

  • Un Estado soberano e independiente que pueda llevar adelante su cometido sin que ningún actor ajeno a nuestra sociedad pueda influir en su accionar por el solo hecho de contar con un conocimiento de forma exclusiva.

Por qué apoyamos la Ley como un instrumento crítico para el futuro del País

El Estado uruguayo está en un proceso constante de adaptación a las necesidades de la sociedad que no dejan de crecer y hacerse más complejas. Al mismo tiempo, se ve enfrentado a realidades económicas que limitan su capacidad de cumplir cabalmente todos sus roles. En tiempos recientes se han encontrado maneras de mejorar la gestión mediante eficiencias notables en el uso de sistemas informáticos. El gasto del Estado en sistemas informáticos es significativo, y la importancia que tienen los datos, procedimientos y programas usados es estratégica.

Sin embargo, a veces parece que el Estado estuviera al servicio de las empresas privadas en lugar de estar al servicio del ciudadano. Inexplicablemente se gastan sumas ingentes en múltiples copias del mismo software en lugar de buscar alternativas más eficientes. Por otro lado, el Estado produce datos de todo tipo, a veces sin garantía de que puedan ser usados en el futuro si desaparecen los programas que los interpretan. En otros casos nos encontramos con ciudadanos que se ven obligados a comprar determinado software con el solo propósito de intercambiar datos con algún organismo estatal.

Todo esto nos lleva a pensar en temas que el trajinar cotidiano esconde de nuestro campo visual. Hablamos de obligaciones del Estado y de derechos de los ciudadanos. El Estado debe garantizar la soberanía de sus procesos informáticos y de los datos producidos. Esto no sucede si el código fuente de los programas es un secreto empresarial o si los datos están en formatos opacados por protocolos y métodos cuyo conocimiento no es público. En ese caso el acceso a los datos desaparece si el proveedor perece.

El uso de Software Libre en el Estado, junto con el uso de formatos abiertos da garantías que los procesos del Estado y los datos generados podrán ser accedidos y modificados en cualquier momento, al ser información pública el cómo lograrlo. Esto nos da soberanía e independencia de presiones tanto empresariales como internacionales.

Solamente podrá suceder si es acompañado por un sistema educativo asistiendo en la formación de ciudadanos que entiendan sobre estos asuntos.

No estamos en contra de ninguna empresa ni grupos de empresas. Por el contrario, creemos que el conocimiento de las empresas nacionales es un factor fundamental en la ejecución de la Ley, ya que de ellas saldrán las soluciones de Software Libre que el Estado va a adquirir a través de los procedimientos que el proyecto de Ley indica.

El proyecto no se trata de tecnología, o de licenciamiento o sobre la ausencia de éste. El proyecto simplemente favorece el uso de una licencia diferente, la que garantiza el libre acceso del Estado y de sus gobernados a la tecnología.

Formatos Abiertos

En cuanto al primer artículo de este proyecto de Ley, entendemos que el uso de formatos abiertos, estándares y libres permite la preservación y acceso futuro a la información garantizando la soberanía del Estado sobre la información que produce y la que recibe de los ciudadanos. Asimismo dejará de obligar a los ciudadanos a instalar en sus computadoras software que les implica gastos en licencias de uso para poder acceder a la información pública.

Nos complace grandemente que todos los actores involucrados hayan expresado su aprobación sobre este punto.

Software Libre en el Estado

Definimos a grandes rasgos como software privativo o de código cerrado a los programas informáticos licenciados bajo protecciones legales que impiden la visualización de su funcionamiento interno, su libre distribución y modificación.

Definimos someramente al Software Libre como aquel que, a través de su licencia, garantiza que el usuario siempre tendrá la libertad de usar, estudiar su funcionamiento, modificar y replicar dicho software.

Es necesario recalcar que cuando hablamos de Software Libre, no estamos hablando de tecnología. Estas dos palabras refieren a una forma de licenciamiento. Es decir, todo software -libre o privativo- es licenciado, la diferencia radica en las libertades que otorgan las distintas licencias asociadas a uno u otro.

Si el Estado uruguayo, en aplicación de la futura Ley, comienza a utilizar preferentemente Software Libre, estará accediendo -entre otros- a los siguientes beneficios:

  • Libertad para crear soluciones a la justa medida de sus necesidades, si se parte de Software Libre preexistente.

  • No será necesario, en general, adaptar los procesos administrativos al software que se está adquiriendo, como ocurre comúnmente con las aplicaciones privativas. Por el contrario, los programas se podrán adaptar para resolver cada problema particular.

  • Mayor seguridad en sus sistemas informáticos en todo lo relacionado con la producción, organización, almacenamiento y distribución de datos. El conocer los detalles de funcionamiento de un sistema se considera que contribuye sensiblemente a la seguridad informática, porque entonces los sistemas se pueden auditar a fondo, asegurando de paso la soberanía del Estado sobre el software que utiliza.

  • Muchas veces se puede continuar utilizando hardware que ya no es soportado por el proveedor de software privativo; usando Software Libre se extiende vida útil para una gran cantidad de usos comunes. El proyecto “ANTEL Integra” es una demostración de ésto.

  • En muchos casos el uso de Software Libre reduce los gastos de operación de sistemas informáticos. Esto es no sólo por el bajo costo inicial, sino también por la vastedad de fuentes de soporte.

La apropiación del conocimiento que permiten el Software Libre y los Formatos Abiertos mejora la preparación de nuestros técnicos y disminuye la costosa dependencia que tenemos con quienes nos proveen de tecnología, frecuentemente transnacionales, abriendo un camino sustentable de desarrollo tecnológico nacional.

Esta Ley estará posibilitando un amplio mercado de trabajo en todo lo relacionado a las tecnologías de la información y las comunicaciones. Contribuimos así a que los jóvenes ávidos de innovaciones tecnológicas, que tuvieron acceso a las Ceibalitas en su primera formación, puedan encontrar un mercado de trabajo potenciado por la adopción del presente proyecto de Ley.

 

Soberanía y economía

La independencia y soberanía de una nación radica, en parte, en la capacidad de orientar sus medios de producción. En pleno siglo XXI esta acción no se concibe sin un control real sobre las tecnologías de las cuales dependen los sistemas de producción. Estamos hablando de la necesidad de tener independencia y soberanía tecnológica. Si la tecnología se basa en software privativo esa capacidad no existe.

Hace 30 años, cuando todo estaba en papel, no había problemas de acceso a la información, a no ser en caso de catástrofe. Al día de hoy cuando el Estado depende fuertemente de la tecnología para guardar su información, ejecutar sus procesos y en definitiva gobernar, debe actuar para asegurar su funcionamiento, y en este sentido no puede ser neutral. Y aclaramos que estamos de acuerdo con la neutralidad tecnológica, pero aquí no estamos hablando de ese tipo de neutralidad, estamos hablando de no ser neutral en políticas de Estado sobre temas que trascienden la tecnología.

El uso de Software Libre en el Estado contribuirá a la disminución de recursos destinados al pago de regalías por utilización de software, recursos que podrían ser redirigidos hacia empresas locales que emplean mano de obra nacional para construir, modificar, dar soporte y/o mantener soluciones con Software Libre.

El Estado se beneficia al contratar el desarrollo de Software Libre en el país, puesto que los recursos destinados en este sentido se vuelcan a la sociedad uruguaya y el conocimiento permanece en la misma, algo necesario para mantener la soberanía.

El Estado es un gran consumidor de software a nivel nacional, sin embargo significa sólo un 12% del total de las ventas de las empresas nacionales de software, según datos proporcionados por la CUTI. Esto con seguridad responde a que gran parte del software que utiliza el Estado es importado, lo que se constata al analizar el pago de licencias privativas relacionadas a productos World Class.

Esta baja incidencia de las compras de software del Estado sobre las ventas de las empresas nacionales del ramo, permite concluir que las consecuencias inmediatas de la aplicación de esta Ley no incidirán significativamente en el sector. Por otra parte, sí se vería favorecido el balance del comercio exterior del país, disminuyendo los gastos de importación y posibilitando que dichas inversiones fueran usufructuadas por la industria nacional.

Promover el uso de Software Libre en el Estado incidirá en la demanda de puestos de trabajo calificados, dando oportunidad también a las pequeñas y medianas empresas de participar en un negocio que, de otra manera les es inaccesible por el ocultamiento del conocimiento requerido y su comercialización.

Utilizando Software Libre, el Estado pagará una sola vez por el software necesario para su gestión, ahorrando ingentes recursos a la sociedad. Por otra parte, se contribuye a desarrollar una nueva forma de negocios que se caracteriza por considerar al software como un servicio y comercializarlo como tal, donde el conocimiento necesario para proveer tal servicio es libre, manteniendo así una igualdad de oportunidades entre los potenciales proveedores.

 

La futura Ley no obliga, sólo promueve

El texto sólo promueve la adopción de Software Libre para nuevas adquisiciones, no habla de migrar, ni siquiera obliga a la compra de Software Libre. Esto significa que la implantación de este tipo de software en el Estado va a ser paulatina y en la medida que las empresas vayan tomando esta forma complementaria de hacer negocios.

Con la aplicación de este proyecto de Ley, vemos un futuro donde el Estado comprará más software a empresas privadas nacionales y no un Estado convertido en una software factory. Esto significa más empresas y más profesionales trabajando en el sector.

En relación al efecto de este texto sobre las empresas estatales en régimen de competencia, si el software que adquieren, cualquiera sea su licencia, ya existe en el mercado, también existe para la competencia. En cambio, si es desarrollado dentro del Estado no hay obligación de distribuirlo. Si se comparte entre Entes, es entre los mismos que debe mantenerse la condición de Software Libre y no es obligación hacerlo público. Sería interesante que ANTEL pudiera opinar a este respecto.

Educación

El modelo de colaboración en torno al Software Libre coincide plenamente con la misión de la escuela que debe educar en valores, espíritu de compartir y ayuda al prójimo. El Software Libre favorece la educación pues permite compartir conocimientos y herramientas.

La propia Ley de Educación sostiene: “el educando debe ser sujeto activo en el proceso educativo para apropiarse en forma crítica, responsable y creativa de los saberes”, y promueve “la comprensión y apropiación social del conocimiento científico y tecnológico para su democratización”. Sólo con Software Libre se pueden cumplir estas metas; el conocimiento científico y tecnológico existe para ser compartido y mejorado por cada generación. La educación del Software Libre, sus modos de licenciamiento, su cultura de hacer juntos y disfrutar juntos es una enseñanza no menor en el mundo actual. El software privativo, por el contrario, genera una situación de dependencia de quién usa el software respecto a la empresa que monopoliza su desarrollo.

Para aprender a programar es necesario aprender del código fuente así como para aprender mecánica es necesario saber como se compone un motor. Nos hace creadores activos de tecnologías, desarrolla el sentido crítico y creativo del estudiante al saber realmente como funcionan las cosas y como puede modificarlas.

El Software Libre tiene costo nulo de licenciamiento y un menor costo total de propiedad. No en vano muchas multinacionales regalan o realizan grandes descuentos al software a los centros de estudios. Ésto claramente no es más que una forma indirecta de crear dependencia a los alumnos desde tempranas etapas de su educación. Esa dependencia continúa cuando el estudiante se gradúa pero la condición gratuita del software no; generando de esta manera clientes adeptos, que aceptan pasivamente virtudes y defectos del software por no conocer otra cosa. Nos debemos una educación más amplia, que enseñe a aprender y no a depender.

El Software Libre es un modelo educativo en sí mismo; libre, democrático, sostenible y tecnológicamente competitivo, y la opción ideal para el uso de la tecnología en el aula. La educación debe formar ciudadanas y ciudadanos libres, capaces de ejercer sus derechos y de participar, en democracia, en la vida social y económica. Por otro lado, en un sector tan dinámico como el de las tecnologías de la información, el mercado laboral que conocerá un estudiante a lo largo de su vida activa será muy cambiante y diferente al de hoy.

Por lo expuesto anteriormente, con Software Libre se puede lograr, como establece la Ley de Educación, “que las personas adquieran aprendizajes que les permitan un desarrollo integral relacionado con aprender a ser, aprender a aprender (...)” y “[alcanzar] una real igualdad de oportunidades para el acceso, la permanencia y el logro de los aprendizajes”.

En Uruguay tenemos un ejemplo reciente de estas afirmaciones: es el caso del joven de 15 años Agustín Zubiaga, formado en aulas de la UTU y en un taller del Plan Ceibal, quien clasificó como finalista en el certamen de Software Libre Google Code-in 2012. Este concurso tiene como objetivo motivar a los estudiantes pre-universitarios a participar en el desarrollo de Software Libre, puesto que esta temática se ha transformado en una herramienta clave para los gobiernos y la expansión tecnológica y modernización a nivel del sector industrial.

Agustín tuvo esta posibilidad gracias a que su formación se basó en Software Libre. En definitiva, la intención del artículo 3° de este proyecto de Ley es que Agustín no sea la excepción sino la regla.

Conclusión

Este proyecto de Ley aporta a la soberanía del país y a la economía en su conjunto. Incentiva la industria nacional a través del mayor desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y aporta a la apropiación del conocimiento en el sector empresarial y en nuestros jóvenes a través de la educación.

Como integrantes de la Coordinación de Comunidades de Sofware Libre, reafirmamos que:

“El Software Libre es socialmente justo, técnicamente viable y económicamente sostenible”.